Crítica a Blancanieves (2025) por Cristian Olcina
Blancanieves no es el desastre que podría haber sido, ni el desastre que presagia la nota en IMDb, que es un tanto artificial y vapuleada; tampoco es la gran película que nos quiso vender el estudio en estas últimas semanas antes del estreno inflando críticas de dudosa procedencia. Blancanieves es una película regular que cuenta más o menos bien la historia de Blancanieves, pero le agrega cosas para darle más metraje; algunas correctas y otras totalmente innecesarias. Además cambia la relación entre Blancanieves y los enanos que era parte del alma del corazón de la primera película de Blancanieves en 1937, eso es un error por parte de la película, y además los supuestos enanos, como están hechos digitales y son más bien parecidos a los enanitos de la película animada, no se los interpreta como completamente humanos; ¿podríamos decir acaso que son una especie de duende? ¿por eso le sacaron en el título “ y los 7 enanitos” y dejaron solamente el título de Blancanieves? Bueno, obviamente eso le quita humanidad a esos personajes y esa decisión aparentemente fue tomada por cuestiones políticas y de ideología progresista luego de declaraciones de un actor enano que es Peter Dinklage. Esa decisión es claramente un error ya que, si uno en vez de ir a buscar la película animada va a haber versión live action o sea con actores de carne y hueso, entonces que pongan los enanos de carne y hueso también. Además, la relación de los enanos con ella es mucho más fría y eso hace que la película tenga menos corazón, y que deba diluirse cierta emoción y cierta columna vertebral emocional, al hacer entrar otra serie de personajes que son unas especies de ladrones, pero a su vez son como renegados que están a favor del rey, pero ciertamente no son de la realeza. Y su líder qué se reivindica como el jefe de una banda de ladrones, ciertamente no es un príncipe y ahí se ven los hilos woke de la película, que nos devalúan a un príncipe por un simple luchador de la resistencia, (viéndolo con empatía, sino es un ladrón) eso además disminuye el valor moral del filme.
En una primera impresión y sin investigar mucho, daría la impresión de que
hubiera sido más woke aún el argumento; pero por las fuertes críticas que
salieron desde el casting y los tráileres, le han bajado un poco el tono a esa
ideología. La película también tiene otro error fundamental que no hace falta
que este crítico lo diga y es el hecho de que se supone que Blancanieves
comienza a ser una amenaza para la reina por volverse más linda pero claramente
Rachel Zegler no puede ser más linda que Gal Gadot, lo cual es molesto y deja
en segundo plano otro problema, que es la morenización del personaje, que
justamente se llama Blanca Nieves porque es de tez blanca, y ahora le cambian
el origen y ponen a una actriz latina en lo que es otro caso más de inclusión
forzada, al menos no es tan alevoso y tan grave como lo que hicieron con la
sirenita, que fue un desastre. La historia clásica nos dice que la reina al
consultar con el espejo, este le dice que ahora hay una más linda que ella, y
eso genera que mande a matar a Blancanieves; pero el cazador en vez de matarla
le dice que huya. En la versión de 1937 la reina le dice que como prueba de
muerte le traiga el corazón en un cofre, esto no se ve en la nueva versión y
cuando ella abre el cofre saca una manzana (!) siendo que en la versión de 1937
tenía el corazón de un cerdo dentro, lo cual manifiesta cierta cobardía en el
argumento, y cierta pusilanimidad, dado que una película de 1937 se anima a ir
más lejos que una película casi 90 años después.
Más allá de esos problemas es bastante fiel a la
historia de Blancanieves, más los agregados y más las canciones, y menos la
realeza; y es un entretenimiento efectivo. Se destaca que es una película que
la pueden ver los chicos y si bien es cierto tiene una ideología progresista y
woke no es tan grave, y no es un lavado de cerebro para los menores, y los más
grandes pueden disfrutarla inclusive.
Los efectos, la ambientación, diseño de producción y
vestuarios están muy bien, son bastante fieles a lo que el público espera, y las
interpretaciones son correctas. Una oportunidad perdida de hacer un producto de
grandeza como sí fue La cenicienta de Kenneth Branagh, pero ya no en las
profundidades abismales de La Sirenita. Marc Webb es un muy buen director que
tiene en su filmografía grandes filmes como 500 días con Ella, las dos del Asombroso
Hombre Araña, y Un Don Excepcional. Lo que debe haber sufrido ese pobre hombre
con los ejecutivos progres del estudio.
Aquí la misma crítica radial, pero con video:
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