Crítica de Foxcatcher Por Cristian Olcina
Foxcatcher es una película sobria, lenta, fuerte, y sórdida
que logra un clima de opresión en la mayoría de sus escenas, que es realmente
notable; eso se debe en parte a una gran interpretación por parte de Steve Carell en el
papel de un multimillonario que entrena a un equipo de lucha libre en una
granja que tiene en su mansión. Pero más
allá de que estén todos los recursos necesarios en ese lugar, el clima humano que
se genera, cierto misterio que tiene el personaje, y cierta sensación de que es
un personaje con muchas inseguridades que obliga a sus luchadores a que lo
reconozcan como un padre, nos hace pensar que algo terrible va a suceder. Sobre
este clima la película se construye, mientras edifica a los personajes, los
cuales son basados en personas de la vida real, y cuyo protagonista principal
es el luchador interpretado por Channing Tatum, acompañado por su hermano
interpretado magníficamente por el
nominado al Oscar Mark Ruffalo. También este clima opresivo se debe a un sólido guion y a una dirección calculada y precisa. Una película que no es para todo público,
no sólo en el sentido de prohibición que tiene el término sino también en el
sentido de que es para un público que le gusta un cine más tranquilo, un cine
más artístico, un film que vaya construyendo poco a poco sin ningún apuro, pero
logrando una gran identificación con los personajes, un gran clímax y una
invitación a la reflexión. Una película que se preocupen el estudio de sus
personajes y está llena de simbolismos y recursos cinematográficos que nos
invitan a una segunda lectura. Recomendada, pero no para todos.
Escuchá la crítica radial completa en el reproductor debajo de la foto.
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